pp 94 - 108 Aplicaci—n del estudio de caso: integraci—n en el desarrollo sostenible de las pymes en Quito Case study: integration in the sustainable development of pymes in Quito PhD. Dimas N. Hern‡ndez GutiŽrrez, dimasng1948@gmail.com RESUMEN El objetivo principal de este trabajo est‡ orientado hacia al desarrollo de los procedimientos y elementos necesarios para la utilizaci—n adecuada del mŽtodo de estudio de caso para la investigaci—n cient’Þca en conocimiento. se pretende caracter’sticas cualquier ‡rea del Espec’Þcamente, demostrar las claves como la PhD. Raœl Rodr’guez Mu–oz, rrodrguez1@gmail.com Fecha de ingreso: 14 / 9 / 18 Fecha de aprobaci—n: 26 / 3 / 19 consistencia l—gica del mŽtodo, el beneÞcio y la utilidad pr‡ctica del mismo en el aprendizaje de los procesos de gesti—n empresarial y del Marketing en particular por los estudiantes de la UMET, y la forma como Žste ha logrado superar el debate generado referente a las insuÞciencias en el cumplimiento de los requisitos de Þabilidad y validez cient’Þca asociados a los mŽtodos cuantitativos. Se connota la experiencia al integrarse al proyecto de investigaci—n de la carrera Gesti—n Empresarial,donde se evidencia que los estudios de caso mejoraron la preparaci—n y formaci—n de los estudiantes en sus habilidades y capacidades en la asignatura, y los productos integradores, reœnen la calidad requerida, aparte del aprendizaje pr‡ctico adquirido de la realidad social y las transformaciones que est‡n ocurriendo en la sociedad ecuatoriana, en estos momentos. Palabras claves: MŽtodo de estudio de caso, conÞabilidad, validez, mŽtodos cuantitativos. SUMMARY The main objective of this paper is to develop the necessary elements and procedures to use adequately the case study method in scientiÞc investigation with disregard of the knowledge area.. SpeciÞcally, the aim is to demonstrate the key characteristics such as the logical consistency of the method, the beneÞt and the practical utility about learning business management processes and marketing by UMET students, and the way it has overcome the popular debate about the accomplishment of scientiÞc reliability and validity requirements associated to quantitative methods. . It is about the experience in the integration of the research project of the Business Management career, where it is evident that case studies improved the student skills and abilities on a particular subject, and on integrating products, which gather the required quality, apart from practical learning, social practice and the transformations that are occurring in Ecuadorian society right now. Key words: Case study method, reliability, validity, quantitative methods. INTRODUCCIîN La revisi—n de la bibliograf’a sobre la metodolog’a del caso revela que es frecuente la imprecisi—n en el uso de tŽrminos similares como: an‡lisis de casos, estudios de caso, mŽtodo de casos, etc. Esta constataci—n permite, en adelante, evitar la ambigŸedad y confusi—n permitiendo un uso preciso de los conceptos. La metodolog’a del caso puede ser utilizada con distintas Þnalidades: contextualizar, explorar, ilustrar, demostrar, hacer comprobaciones y tomar decisiones, tanto con Þnes did‡cticos como de investigaci—n. Acosta (2013), I–iguez y Tusa (2017), Buitrago, Serna y Rodr’guez (2018), Holgu’n (2018), Scalzo y Fari–as (2019) entre otros autores enfocan el estudio de caso y el mŽtodo de una manera distinta para encontrar respuestas al proceso investigativo. Por ello, parece evidente la necesidad de distinguir entre la expresi—n mŽtodo de casos y el estudio de caso. La distinci—n depender‡ principalmente del prop—sito con el que se utilicen ambos conceptos. El estudio de casos, tambiŽn denominado frecuentemente an‡lisis de casos, se centra en el objeto de estudio (el caso) mientras que el mŽtodo de casos utiliza el caso como objeto de ense–anza. As’ el estudio de casos est‡ m‡s directamente vinculado a la metodolog’a de investigaci—n mientras que el mŽtodo de casos acostumbra a utilizar los casos como estrategia did‡ctica. No obstante, conviene reconocer que las fronteras entre el aprendizaje, la investigaci—n, viceversa, pueden presentarse difusas en algunos casos. El objetivo del trabajo se enfoca en presentar los primeros resultados sobre la experiencia en el empleo del mŽtodo de casos con Þnes did‡cticos en el aprendizaje de los estudiantes de Marketing en las carreras de la Universidad Metropolitana de Ecuador, Sede Quito. De vital importancia resulta la experiencia al integrarse al proyecto de investigaci—n de la carrera Gesti—n Empresarial, en su etapa de diagn—stico de la realidad de las Pymes en el Distrito Metropolitano de Quito, dirigido a la mejora de la competitividad de estas entidades en su gesti—n y desarrollo sostenible. En la metodolog’a empleada se destaca el mŽtodo de casos, la discusi—n grupal con los estudiantes al presentar sus resultados, el an‡lisis de la documentaci—n y la sistematizaci—n de conocimientos. DESARROLLO El mŽtodo de casos: Þnalidad did‡ctica El mŽtodo de casos segœn PŽrez y çlvarez (2014) es un modo de ense–anza eminentemente activo. Consiste en la descripci—n de una experiencia, fen—meno o situaci—n basada en un caso real y espec’Þco el cual se plantea un problema a resolver como base para la reßexi—n y el aprendizaje de los estudiantes. As’, Žstos construyen su aprendizaje mediante el an‡lisis, la interpretaci—n de los elementos contextuales, personales, la bœsqueda de soluciones, el contraste de ideas as’ como opiniones y la elaboraci—n de conclusiones para generar el conocimiento oportuno que permita encontrar una respuesta viable al problema planteado. Esta estrategia did‡ctica ofrece a los estudiantes la oportunidad de relacionar los conocimientos te—ricos y/o tŽcnicos de la materia o curso en situaciones de aplicaci—n pr‡ctica. Promueve el aprendizaje signiÞcativo y proporciona un entrenamiento frente a las situaciones futuras que deber‡ afrontar como profesional. La potencialidad educativa del mŽtodo de casos recae, justamente, en su capacidad para estimular el aprendizaje por descubrimiento, en su facilidad para generar motivaci—n intr’nseca y estimular al estudiante a plantearse cuestiones encaminadas a la bœsqueda de soluciones o a la toma de decisiones. El mŽtodo del caso permite a los estudiantes mejorar de manera signiÞcativa sus habilidades de gesti—n de la informaci—n, ampliar sus competencias ya que esta metodolog’a pone en juego las capacidades de razonamiento l—gico, organizaci—n, bœsqueda de informaci—n, capacidades anal’ticas y evaluaci—n de datos, toma de decisiones, elaboraci—n de conclusiones œtiles, capacidad de comunicaci—n, observaci—n, escucha, diagn—stico y participaci—n (Labrador, Andreu y Gonz‡lez Escriv‡, 2008). Otro aspecto importante de la ense–anza basada en casos es lograr que las respuestas a las cuestiones planteadas se discutan en peque–o o gran grupo, dando lugar al trabajo colaborativo o cooperativo a partir de la confrontaci—n de ideas. Adem‡s, en la metodolog’a de casos frecuentemente se plantean problemas divergentes, es decir, escenarios que no tienen una œnica soluci—n. Los casos se centran en un acontecimiento real de interŽs profesional, cuya complejidad integra los elementos de la realidad que casi nunca se caracteriza por ser lineales o simples. Aproximaci—n a la historia de la metodolog’a de casos De acuerdo con el Instituto Tecnol—gico y de Estudios Superiores de Monterrey (2011) se considera que el mŽtodo de casos posee una larga trayectoria en la ense–anza. De hecho, los casos tradicionalmente se han utilizado como ejemplos o problemas pr‡cticos, tal como demuestra el uso de la casu’stica para resolver problemas morales o religiosos en la Þlosof’a escol‡stica medieval (L—pez, 1997). Por su parte, Toller (2005) ilustra los antecedentes de la metodolog’a del caso estableciendo su paralelismo con las par‡bolas sem’ticas recordando como Galeno (129-200 d.C.) ense–aba tŽcnicas curativas a partir de casos de enfermos, cuestionando a sus disc’pulos en relaci—n al diagn—stico y al tratamiento m‡s adecuado. Otros autores (Masoner, 1988 y Toller, 2005) aluden a la dialŽctica griega de S—crates, Plat—n y Arist—teles para caracterizar los fundamentos del estilo interrogativo del mŽtodo del caso. Paralelamente, Toller (2005) tambiŽn relaciona los umbrales del mŽtodo del caso con el sistema educativo de aprendices para oÞcios y profesiones, que permite conocer un trabajo a partir de la experiencia directa acompa–ando al maestro, con el cual descubre, caso a caso, los secretos del oÞcio. Desde esta perspectiva siguiendo a PŽrez y çlvarez (2014), se concibe al mŽtodo del caso como una experiencia vicaria. Tal como sigue explicando Toller, este sistema de aprendizaje, ha sido regulado desde el C—digo de Hammurabi y tuvo gran importancia durante la Edad Media, que todav’a hoy se perpetœa como elemento en buena medida insustituible en la formaci—n profesionalizada de los j—venes profesionales. Desde esta perspectiva, la metodolog’a del caso est‡ estrechamente ligada al enfoque experiencial de Dewey (1966) aprender haciendo que propone desarrollar en los estudiantes el h‡bito de pensar en conexi—n con la experiencia. Tiene en cuenta que el aprendizaje siempre es dependiente del contexto y de la inßuencia cultural. Como puede observarse, no son pocos los antecedentes con los que puede fundamentarse lo que denominamos actualmente como metodolog’a del caso. En una mirada m‡s actual, suele atribuirse a Christopher Columbus Langdell, profesor de Derecho en la Universidad de Harvard, la aplicaci—n did‡ctica en 1870 de esta metodolog’a. Langdell substituy— la lectura de libros de texto por la lectura de casos. Hacia 1914, el caso se formaliza como mŽtodo de ense–anza en el programa de Derecho, bajo el tŽrmino Case System. El proceso consist’a en la soluci—n y defensa por parte del alumnado de historias concretas lo cual contribuy— a su estructura deÞnitiva y se extendi— como metodolog’a docente a otras disciplinas. Carl Roland Christensen, profesor de la escuela de negocios de Harvard inici— en 1968 un programa de investigaci—n y an‡lisis del arte y oÞcio de la ense–anza con discusi—n de casos y entre 1973 y 1990, desarroll— e imparti— seminarios en la ense–anza con el mŽtodo de casos y fue uno de los autores esenciales junto a David A. Garvin en adentrarse en el conocimiento de la esencia del mŽtodo de casos. Desde entonces, segœn PŽrez y çlvarez (2014) se producen cada a–o unos 350 casos, proporcionando una amplia recopilaci—n de ellos para pr‡cticamente todas las facetas de los negocios. As’, el mŽtodo del caso se ha utilizado continuamente, proporcionando el elemento central de la ense–anza en la Harvard Business School. Por su parte, la escuela de medicina de Harvard, empez— a utilizar casos hacia el a–o 1985. Los casos t’picamente describ’an historias de pacientes individuales. A partir de estas experiencias, el mŽtodo de casos ha sido ampliamente utilizado en diversas disciplinas como derecho, medicina, psicolog’a, administraci—n de empresas, ciencias pol’ticas y ciencias sociales. Igualmente, se utiliza en la capacitaci—n de recursos humanos de las organizaciones y se ha iniciado su aplicaci—n tanto en ‡reas tŽcnicas como en la ense–anza de segundas lenguas (Labrador, 2000) o en ciencias duras. En palabras de Toller (2005): As’, se utilizan casos en Ciencias Exactas para ilustrar un principio f’sico o entrenar en el uso de una herramienta algebraica, como en los conocidos ejercicios o problemas. Se hacen casos para considerar en academias navales las posibilidades de acci—n que ten’a Nelson en la batalla de Trafalgar, aprendiendo de ese modo a usar t‡cticas y establecer estrategias. Se recurre a la metodolog’a de los casos para tratar problemas de agricultura, de administraci—n pœblica o de ingenier’a. De la misma manera, y aunque no se le llamen casos, en diversas facultades y escuelas se entrena a los alumnos con problemas concretos de log’stica, periodismo, arquitectura, etc. (p. 691) Actualmente la metodolog’a del caso es una herramienta pedag—gica susceptible de ser utilizada en un amplio espectro de disciplinas. Sin embargo, el profesorado necesita iniciarse en ella ya que para su uso eÞcaz se requiere de una preparaci—n espec’Þca. Diagn—stico de la situaci—n. Las Pymes en Ecuador se encuentran en particular en la producci—n de bienes y servicios, siendo la base del desarrollo social del pa’s tanto produciendo, demandando y comprando productos o a–adiendo valor agregado,por lo que se constituyen en un actor fundamental en la generaci—n de riqueza y empleo y su contribuci—n al total de las unidades productivas del pa’s es de alrededor del noventa por ciento , generando m‡s de la mitad del empleo y de la producci—n y su fuerte est‡ en la generaci—n de servicios. Segœn el Proyecto de investigaci—n de la carrera (2017): De acuerdo al INEC, Quito es la ciudad con la tasa de desempleo m‡s elevada del pa’s, ubic‡ndose en septiembre del 2016 en 8.7%, mientras que en el 2015 ese mismo indicador rondaba el 5.2%. Este fen—meno ha generado desde mediados del 2016, el surgimiento de Pymes con mayor impulso, como es el caso de los food trucks. El sitio especializado en Pymes ecuatorianas, expresa como una de las grandes debilidades de las Pymes en el pa’s, la falta de conocimiento en el ‡mbito empresarial, por parte de sus creadores. Es precisamente ah’, que cobra importancia del proyecto de Investigaci—n propuesto por la carrera (p. 40). Este desconocimiento del ‡mbito empresarial, incide en la competitividad que pueda tener la organizaci—n, y por ende en las posibilidades de crecimiento y sostenibilidad, por lo que la existencia de un referente en las estrategias de marketing desarrollado por Pymes exitosas, ser’a un gran aporte en la consecuci—n de esos Þnes. Segœn Salazar, Chill‡n y Muzo, (2016) en un diagn—stico de la situaci—n actual del crŽdito y Þnanciamiento de las Pymes en el sector comercial (G) del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), sus conclusiones fueron: Se puede evidenciar que la importancia de las Pymes radica en factores como: la generaci—n de empleo y la capacidad productiva, los que permiten el desarrollo de la econom’a del pa’s. En cuanto a la generaci—n de empleo las Pymes abarcan el 70% de la poblaci—n econ—micamente activa del Ecuador, lo cual constituye parte importante para el sustento de miles de familias ecuatorianas. En lo que se reÞere a su capacidad productiva las Pymes aportan m‡s del 25 % del PIB no petrolero del pa’s, por lo que se las considera como parte importante en la econom’a nacional, ya que contribuyen al desarrollo de la matriz productiva mencionada dentro del Plan Nacional de Desarrollo. Considerando las fuentes de Þnanciamiento m‡s representativas, el 46% de las Pymes obtiene Þnanciamiento a travŽs de los crŽditos bancarios, los cuales son otorgados por los bancos privados en un 73% y por las cooperativas de ahorro y crŽdito en un 17%.(p.22) Aplicaci—n did‡ctica del mŽtodo de casos y su integraci—n La carrera de Ingenier’a en Gesti—n Empresarial de la UMET con ese loable prop—sito, tiene aprobado un proyecto encaminado en la transformaci—n de esa situaci—n y que de forma constructiva los estudiantes y profesores de Fundamentos de Marketing brindaron su aporte, con la elaboraci—n de los estudios de casos en una muestra que abarc— el 48 % de las Pymes exitosas en la regi—n, con un enfoque sostenible, que propici— una Þabilidad adecuada de la informaci—n obtenida, tomando en cuenta las siguientes cualidades y enfoques expresados en el marco del proyecto de investigaci—n de la carrera (Propuesta de un modelo de gesti—n empresarial con base a la situaci—n de las PYMES en el Distrito Metropolitano de Quito,2017) Enfoque en el cliente se concibe la forma de c—mo la empresa deÞne la generaci—n de valor para el cliente que genera su satisfacci—n, deÞne los mecanismos que se utilizar‡n para entender las necesidades del cliente y satisfacerlas. En el enfoque en la responsabilidad social, concibe la forma de c—mo manejar las relaciones mutuas tanto con los actores que est‡n alrededor de la empresa, familia de los trabajadores, autoridades locales, estatales o internacionales, asociaciones culturales o de otra ’ndole. De igual forma el mecanismo para medir los impactos en los grupos sociales sobre la actividad de la organizaci—n. Enfoque en la planiÞcaci—n estratŽgica. Este busca deÞnir la forma en la que organizaci—n desarrolla sus objetivos estratŽgicos y planes operativos. Este concepto debe ser ßexible tanto as’ que permita modiÞcarlos si las circunstancias lo ameritan, adem‡s incluir‡ una metodolog’a que permita medir el progreso del plan estratŽgico. Enfoque en el Liderazgo, toma en cuenta c—mo se emplea el liderazgo dentro de la organizaci—n en todos sus niveles para desarrollar la misi—n, visi—n de largo plazo y los valores (p.40). Siendo consecuente con ello, se seleccion— la tŽcnica de Casos centrados en generar propuestas de toma de decisiones segœn Servicio de Innovaci—n Educativa (2008). Tiene como prop—sito, el entrenamiento de los participantes en el estudio de situaciones que requieren la resoluci—n de problemas, de manera que se impliquen en el proceso de toma de decisiones que,desde la opini—n de las Pymes seleccionadas, sea los m‡s adecuado en la situaci—n estudiada. De hecho, este tipo de casos es una de las estrategias m‡s utilizada did‡cticamente en las universidades, ya que, como fase previa, incluye el estudio descriptivo de la situaci—n en donde se deÞne el problema al que se intenta dar soluci—n. Respecto al proceso operativo requerido en este tipo de casos, Nœ–ez-Tabales et.al (2015) reÞeren acciones para estudiar el caso de la Pymes asignada a un equipo espec’Þco, se debe analizar a partir de diversos puntos de vistas, se–alar las principales variables que describen las estrategias de marketing, la identiÞcaci—n de la informaci—n que se quiere conocer sobre la Pymes, estudiar sus resultados exitosos o problemas, generar diversas alternativas de acci—n para abordar los cambios favorables o no a Þn de formalizar un mecanismo de selecci—n hasta llegar a las decisiones alternativas. Implementar la decisi—n tomada, se–alando las estrategias y recursos necesarios para llevarla a cabo. Determinar el procedimiento con el que se llevar‡ a cabo la evaluaci—n de la decisi—n adoptada y sus efectos. Reßexionar sobre los principios, conceptos y temas te—ricos que plantea el caso presentado. Desde el punto de vista cient’Þco, como aporte al proyecto de investigaci—n, se concibi— que los objetivos del estudio de caso que realizar’an los estudiantes facilitados por los profesores, est‡n orientados a generar un razonamiento inductivo que se inicia desde el estudio, la observaci—n y recolecci—n de datos esto permite la generaci—n de nuevos aprendizajes, experiencias signiÞcativas o conÞrmar las ideas previas. Adem‡s facilita la descripci—n de situaciones o hechos concretos, ayuda a comprobar fen—menos, situaciones del contexto real. En resumen, el estudio de caso pretende explorar, describir, explicar, evaluar y/o transformar. ITES de Monterrey, (2011) Los resultados parciales obtenidos de los estudios de casos en las Pymes de Quito, coinciden con los estudios anteriores que a continuaci—n se muestran. Se coincide con la informaci—n de Zabala (2016) presentada en Ekos, pues se mantiene que las Pymes en el DMQ representan el 43,29% de las Pymes del pa’s. En particular los ’ndices de creaci—n y sostenibilidad de las Pymes son asumidos para evaluar la competitividad del pa’s, por ello su evoluci—n y crecimiento, afecta de forma directa al desempe–o y bienestar del pa’s. De igual manera los datos conÞrmados de la Superintendencia de Compa–’as, Valores y Seguros y adelantados por Zabala (2016), puntualiza que del total de las 52.554 empresas que reportaron sus balances hasta el 30 de junio de 2016, 7, 221 son Pymes en el DMQ. De este total, el 34,96 % son consideradas medianas y el 65,04 %, peque–a. En 2015, Žstas reportaron ingresos de USD 25.962,4 millones; el 26% del total del PIB ecuatoriano. Este desempe–o econ—mico gener— utilidades de USD 1.366,9 millones y una tasa de rentabilidad sobre ingreso del 5,3%. Un an‡lisis de la distribuci—n de los ingresos por actividad econ—mica evidencia que los principales sectores en los que se desempe–an las empresas medianas est‡n relacionados con actividades de Comercio al por mayor y menor (39%), Industria Manufacturera (14%), Agricultura, Ganader’a, Silvicultura y Pesca (11%), Transporte y Almacenamiento (6%) y Construcci—n (6%). Mientras que los principales sectores de actividad para las empresas peque–as son Comercio al por mayor y menor (29%), Actividades Profesionales, Cient’Þcas o TŽcnicas (11%), Industria Manufacturera (10%), Transporte y Almacenamiento (9%), Agricultura, Ganader’a, Silvicultura y Pesca (7%) y Construcci—n (7%). Segœn estudios recientes, la estructura de las peque–as empresas mantiene en promedio 14 trabajadores, de los cuales el 83% es personal Þjo y el 17% eventual. Mientras que las empresas medianas mantienen en su estructura un promedio de 85 colaboradores, de los cuales 70% es personal Þjo y 30% personal eventual. As’ mismo se plantea por Zabala (2016) en la revista EKOs que los ingresos revelan un estancamiento en el crecimiento: 25,8 mil millones en 2014 y 25,9 mil millones en 2015 (0,57% de crecimiento). El reto del a–o 2016 fue mantener y sostener sus niveles de producci—n y ventas, teniendo en consideraci—n que los ciclos de recesi—n suelen venir acompa–ados de cierre de empresas, siendo estas las m‡s sensibles y las m‡s afectadas. CONCLUSIONES En lo que respecta al Distrito Metropolitano de Quito, a partir de las instancias del gobierno, la pol’tica econ—mica apertura las inversiones y exportaciones, y al mismo tiempo aport— protecci—n a lo nacional. El Estado reforz— el desarrollo de las capacidades, el mantenimiento y regularizaci—n de las actividades econ—micas, el fomento de justicia y las negociaciones internacionales, brindado un apoyo directo a las Pymes, a travŽs de programas que se han Þnanciado con el presupuesto del estado. Las Pymes ecuatorianas cada d’a ejercen un papel m‡s importante en la econom’a del pa’s, por lo tanto, se exhorta a analizar los mercados para aprovechar las oportunidades que generan la posibilidad de exportar y llevar los productos a otros destinos. No obstante, se aprecia que en su gran mayor’a estas entidades requieren de estructuras empresariales como mercado Þnanciero, a su vez la planiÞcaci—n Þnanciera est‡ ausente en muchas de ellas, incluyendo insuÞciencias en el pensamiento estratŽgico de sus l’deres lo que trasciende a una correcta gesti—n del talento humano. Otro aspecto en el que hay que seguir trabajando a futuro es en el desarrollo de proyectos de innovaci—n que le den valor agregado a sus productos y servicios con un buen enfoque de mercadotecnia. Los due–os de las Pymes deben estudiar los convenios multilaterales y conocer las pol’ticas comerciales para considerarlas y asumir la protecci—n que ellas representan. En las Pymes se debe cambiar su orientaci—n hacia sectores que presentan mayor nivel de posibilidad de Žxito y sostenibilidad, en este caso los sectores de alimentos, productos qu’micos y pl‡sticos; asimismo analizar la nueva Matriz Productiva para generar estrategias que las lleven hacia mercados nuevos y no saturados. Aprovechar los convenios de cooperaci—n horizontales para crear emprendimientos conjuntos y asumir alianzas tecnol—gicas, a travŽs de los mecanismos delineados por el Plan Nacional de Desarrollo y la matriz Productiva, accediendo a programas de apoyo: crŽditos, asistencia tŽcnica, capacitaci—n, asociatividad empresarial, ente otras oportunidades existentes en el mundo del emprendimiento en Ecuador. SigniÞcando otras aristas de este trabajo, a partir de los resultados obtenidos por los estudiantes en los productos integradores en esta etapa, con resultados anteriores, se evidencia que los estudios de caso mejoraron su preparaci—n y formaci—n en sus habilidades y capacidades en la asignatura, pues siguiendo la escala de las notas obtenidas, todos aprobaron social y las transformaciones que y los productos reœnen la calidad est‡n ocurriendo en la sociedad requerida aparte del aprendizaje ecuatoriana, en estos momentos. pr‡ctico adquirido de la realidad REFERENCIAS Acosta L A. (2013). La autoevaluaci—n como el medio del perfeccionamiento de la direcci—n estratŽgica en la Universidad de Otavalo. Revista Sarance. Recuperado de: http://in.vestigaciones.uotavalo.edu.ec/images/stories/pdfs/sarance_pdf/30.pdf Buitrago M A., Serna G H. y Rodr’guez B.M.S. (2018). La gesti—n del conocimiento empresar.ial como contribuci—n al aprendizaje generacional Ð estudio de caso en Colombia. 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