Revista Sarance N 42. Publicacin Bianual - Perodo Junio / Noviembre - 2019 - ISSN : 1390-9207 - ISSN e: e-2661-6718 pp 165- 185 Perspectiv a del docente dentro de la prisin: estudio de caso ecuatoriano. Teacher perspective wi thin the prison: a case study in Ecuador. Resumen La investigacin tuvo como objetivo principal analizar el estado actual de la educacin superior en los recintos penitenciarios, desde la perspectiva de uno de sus principales actores: el docente universitario, el mtodo utilizado para alcanzar el objetivo planteado fue el analtico sinttico soportado por procesos de observacin, revisin bibliogrca y aplicacin de cuestionarios para recabar los diferentes puntos de vista de los MSc. Nicols Sumba, nsumba@ups.edu.ec MSc. Jorge Cueva jcueva@ups.edu.ec estas iniciativas; y de esta manera poder recoger y sistematizar sus experiencias. Como resultado se logr constatar que los privados de la libertad que participan en el proceso educativo tienen actitud positiva para el desarrollo de las actividades acadmicas, mientras el estado de nimo del docente en este contexto ucta entre la ansiedad, tensin y temor. En conclusin, la docencia universitaria debe estar apuntalada por capacitacin en el diseo y puesta en marcha de propuestas didcticas acordes al contexto MSc. Mara Eugenia mpovedab@ups.edu.ec. Fecha de recepcin 24/09/18 Fecha de aprobacin 21/11/18 docentes que han participado en Perspectiva del docente dentro de la prisin: pg. 165 estudio de caso ecuatoriano. penitenciario. Palabras Clave: Docente, Educacin, Prisin. Abstract The main objective of the research was to analyze the current state of higher education in prisons, from the perspective of one of its main actors: the university professor, the method used to achieve the stated objective was the synthetic analytical supported by observation processes , bibliographic review and application of questionnaires to gather the different points of view of the teachers who have participated in these initiatives; and in this way to collect and systematize their experiences. As a result, it was found that those deprived of freedom who participate in the educational process have a positive attitude for the development of academic activities, while the teachers mood in this context uctuates between anxiety, tension and fear. In conclusion, university teaching should be supported by training in the design and implementation of didactic proposals according to the prison context. Keywords: 1 Introduccin La educacin se ubica dentro de los derechos humanos llamados de segunda generacin o econmicos, sociales y culturales. En este sentido se puede indicar que la educacin tiene una legitimidad tica, losca y cientca indubitable y es por ello que el derecho a la educacin no slo constituye una garanta para la humanidad, sino un fundamento para la ecologa y el desarrollo. (Muoz, 2014, p. 2). El valor de la igualdad fundamenta esta clase de derechos humanos que congura una obligacin de hacer por parte del Estado, por lo que su cumplimiento siempre ser de forma progresiva, es decir, segn la capacidad econmica del mismo. En el Ecuador, la educacin ha sido un tema regulado desde la Primera Constitucin Ecuatoriana de 1830 (Simon, 2013); sin embargo, se ha denido como un derecho a partir de la Constitucin del ao 1998, al consagrar el Art. 66 lo siguiente: La educacin es derecho irrenunciable de las personas, deber inexcusable del Estado, la sociedad y la familia; rea prioritaria de la inversin pblica, requisito del desarrollo Teacher, Education, Prison. nacional y garanta de la equidad social. Es responsabilidad del Estado denir y ejecutar polticas que permitan alcanzar estos propsitos (p.22) En este sentido, cabe recordar que la nalidad ltima del Estado es servir a la persona humana y promover el bien comn (Oyarte, 2014). Para cumplir esta nalidad, el Estado protege y promueve los derechos fundamentales que les corresponden a sus ciudadanos, consagrndolos expresamente en la norma jurdica superior por antonomasia, que es, la Constitucin. Por ello, la Constitucin Ecuatoriana vigente desde el ao 2008 identica ese bien comn como el buen vivir, principio constitucional gracias al cual se reconocen ciertos derechos que permitan su efectiva realizacin; siendo la educacin un derecho constituido como una garanta de la igualdad e inclusin social y condicin indispensable para el buen vivir. (Const., 2008, art. 26). Enseguida, precisa el texto constitucional que la educacin debe impulsar, entre otros temas, el desarrollo de competencias y capacidades para crear y trabajar. (Const., 2008, art. 27). Con ello, la sociedad ecuatoriana pretende proporcionar a sus habitantes, un ambiente donde exista igualdad de oportunidades generados desde la base del acceso a los conocimientos. En denitiva, a partir del ao 2008, en Ecuador, el derecho a la educacin est concebido no solo como aquel derecho a acceder y recibir ese conjunto sistemtico de conocimientos formales que se adquieren en diferentes etapas a lo largo de la vida, sino que abarca adems esa participacin responsable por parte de los diversos actores de la sociedad en el proceso educativo, a n de contribuir al Estado en el cumplimiento de sus nes. De esta manera, el derecho a la educacin se convierte en uno de los derechos subjetivos necesarios para congurar la dignidad del ser humano, que permiten desarrollar su libertad y autonoma que le corresponden. (Zavala Egas, 2014). Ahora, dentro de toda sociedad existen conductas humanas que deben ser reguladas para favorecer la convivencia humana. Por ello, surge la ciencia del Derecho, con sus diversas ramas, encontrando en el Derecho Penal la regulacin del ejercicio punitivo y preventivo del Estado, cuya nalidad no es nicamente la tipicacin de conductas que lesionan bienes jurdicos, sino que contiene y reduce el poder punitivo garantizando la hegemona de un Estado constitucional de derechos y justicia. (Zuiga y Gonzlez, 2014. p.5) En Ecuador, el texto legal que recoge esta ciencia del Derecho es el Cdigo Orgnico Integral Penal (COIP), vigente desde el ao 2014. Este cuerpo jurdico busca no solo unicar en un solo texto toda la legislacin ecuatoriana existente de carcter punitivo, sino tambin implementar una renovacin terica y prctica acorde a los procesos de desarrollo social, en material de justicia penal. El Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos tiene, entre otros nes, mejorar los procesos de rehabilitacin y de reinsercin social de las personas adultas privadas de la libertad, basados en la idea de que la pena no es un castigo, sino que segn Zavala Egas (2014) pasa a ser una cura, un medio de teraputica social para enmendar y readaptar al reo a la sociedad. Para ello, rige sus acciones observando los preceptos de la Constitucin de la Repblica del Ecuador (2008), que en su Art. 201 establece: El sistema de rehabilitacin social tendr como nalidad la rehabilitacin integral de las personas sentenciadas penalmente para reinsertarlas en la sociedad, as como la proteccin de las personas privadas de la libertad y la garanta de sus derechos (p. 71) El Cdigo Orgnico Integral Penal que en su Art. 704, maniesta que uno de los ejes de la rehabilitacin de las personas privadas de la libertad es la Educacin, la cultura y el deporte. Para ello se deben organizar actividades educativas de acuerdo con el sistema ocial (Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, 2014). En el Art. 51 de la Constitucin Ecuatoriana indica que uno de los derechos de los privados de la libertad es La atencin de sus necesidades educativas, laborales, productivas, culturales, alimenticias y recreativas. (Const., 2008, art. 51. p. 24). La Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura UNESCO (2017), la educacin es un derecho humano. Esta armacin es conrmada por la Constitucin de la Repblica del Ecuador sealando en los artculos 27 y 28 a la educacin como un derecho de las personas y un deber ineludible e inexcusable del Estado Ecuatoriano. (Const., 2008, art. 27 y 28). Entonces, bajo estas premisas las instituciones educativas en sus diferentes niveles estn en el deber de vincularse con la comunidad transmitiendo conocimiento a travs de fundamentaciones tericas que aporten soluciones a los problemas del entorno, vinculando en estas actividades a los diferentes actores de la comunidad educativa. Para Tiana y Sanz (2015) es necesaria la mediacin del Estado para promover la difusin del conocimiento de utilidad social para todos. El Estado debe instaurar leyes que incentivan la divulgacin del conocimiento de utilidad para la sociedad, obligando a las instituciones educativas en sus diferentes niveles a ser actores activos del progreso de los diferentes grupos en las sociedades; esto, segn lo expuesto por Del Pozo y Aaos-Bedriana (2013) quienes indican que la educacin social es aplicable en diferentes situaciones, desafos o problemas pertenecientes a cada contexto. En este sentido, Varela (2015) hace una reexin acerca de la educacin social indicando que se deben concretar las dimensiones de su aplicacin y que el Estado se debe comprometer a controlar la correcta aplicacin de la educacin social y no permitir inadecuadas diligencias. Otro punto de vista mucho ms radical lo maniesta Rosales (2015) quien indica que sin educacin social no hay ciudadana y sin ciudadana no hay repblica (p.10). Los autores reexionan que para una adecuada implementacin de la educacin social debe existir una estrecha relacin entre el Estado y la academia sin olvidarse del compromiso de los actores de estos ambientes. A su turno, la universidad ecuatoriana rige sus actividades observando la Ley Orgnica de Educacin Superior que seala entre las funciones del Sistema de Educacin Superior, la siguiente: Garantizar el derecho a la educacin superior mediante la docencia, la investigacin y su vinculacin con la sociedad, y asegurar crecientes niveles de calidad, excelencia acadmica y pertinencia (Asamblea Nacional, 2010). De esta manera, la Universidad Politcnica Salesiana se dene como una comunidad cientca que fundamenta su accin en la produccin, reproduccin y difusin del conocimiento mediante la investigacin, la docencia, y la vinculacin con la sociedad. Gonzlez Ortiz (2011) maniesta en su investigacin desarrollada en Mxico que Las prcticas de vinculacin con la comunidad no signican que los conocimientos sabios de la universidad van a ensear a los habitantes de las comunidades, sino por el contrario, se trata de construir una relacin de reciprocidad entre los saberes universitarios y los saberes comunitarios. Ayala (2015) complementa lo expuesto por Gonzlez Ortiz indicando que en la relacin bidireccional entre la Universidad y la comunidad debe intervenir el Estado, lo cual evidencia la responsabilidad social que debe tener la academia desde sus inicios, brindando apoyo al progreso del estado. La Figura No. 1 presenta la relacin entre la vinculacin social, la universidad y el Estado. Ahora, una observacin general a los centros de privacin de la libertad de Amrica Latina muestra que existe una gran cantidad de estas instalaciones a lo largo y ancho de la regin que presentan problemas de sobrepoblacin de reclusos y condiciones deplorables (Carranza, 2012). Es verdad que para las instituciones educativas estos problemas no son de su competencia; sin embargo, pudieran constituirse en factores que incidan en la decisin de generar vnculos institucionales. Los centros de privacin de la libertad, unos de sus objetivos es devolver a la sociedad personas adaptadas y rehabilitadas que ayuden al progreso de esta. Esto se debe lograr con programas de reinsercin que no solo sean competencia del centro de rehabilitacin, sino tambin de los diferentes actores de la sociedad. Partiendo de estas premisas y desde esta perspectiva, las instituciones de educacin superior, como un actor de la sociedad, deben participar de forma activa y responsable dentro del proceso educativo vinculndose con estos Centros para coadyuvar al logro de estos objetivos. En esta misma lnea Ramalho y Beltrn (2012) sealan que la universidad es un actor relevante para construir y anticipar escenarios alternativos, encaminados a logar una mayor equidad y cohesin social. (p. 50). Por lo general, cualquier lugar destinado al encierro y aseguramiento de las personas para el cumplimiento de algn castigo es un escenario desfavorable para la educacin, ms an si se considera el hacinamiento, insalubridad y sobrepoblacin de reclusos que enfrentan gran parte de las crceles latinoamericanas. En esto concuerda Gil Cantero (2010) al sealar que dichas instituciones penitenciarias no llegan a concebirse como posibles espacios reeducativos porque, en realidad, cualquier propuesta de actividad tiende a considerar en un orden de importancia secundaria frente a la misma reclusin (p. 55) A contracorriente de esta ltima idea, a nivel iberoamericano se han desarrollado varios aportes que promueven la educacin en las crceles como medio para una adecuada rehabilitacin de los reclusos. Caride y Gradalle (2013) destacan los programas emprendidos por el Gobierno Espaol en su sistema penitenciario: programas de intervencin, enseanza reglada y formacin, trabajo e insercin laboral, ocio y cultura, y programas deportivos; sin embargo, reconocen que existen desafos para la educacin social en las instituciones penitenciarias. Larrea (2014) propone incorporar la educacin penitenciaria al sistema educativo boliviano, despojando de la clandestinidad dicha educacin que histricamente ha sido escondida de las acciones educativas nacionales. De esta manera el autor pretende lograr una institucionalizacin de la educacin penitenciaria que sea paralela a los otros tipos de educacin: escolar, superior, especial, lo cual conllevara a elaborar contenidos, procedimientos y metodologas pertinentes al contexto carcelario y de esta forma lograr un aporte signicativo de conocimientos y habilidades al recluso para comprender su realidad y transformarla. En esta misma lnea de accin, Argentina lleva un paso delante al gestionar la educacin de adultos en las crceles de la provincia de Buenos Aires desde el rgano educativo ocial, teniendo en cuenta las recomendaciones y normativas de los organismos internacionales pertinentes al mbito penitenciario. Scarf (2006) como producto de sus investigaciones en crceles argentinas seala que, para lograr una educacin de calidad en recintos penitenciarios, sta debe cumplir cuatro caractersticas fundamentales: Accesibilidad, Asequibilidad, Adaptabilidad y Aceptabilidad. De esta manera, las instituciones educativas que intervienen en el mbito penitenciario juegan un rol de relevancia social y cultural, de crecimiento y desarrollo de la comunidad universitaria y sobre todo en la transformacin y desarrollo personal de los participantes. As mismo, Copello, Gutirrez y Reyes (2016) analizan en su investigacin la interaccin entre un grupo de estudiantes de la Universidad de la Repblica y un grupo de personas privadas de la libertad en un instituto de rehabilitacin de la ciudad de Montevideo, Uruguay, bajo las concepciones de educacin en derechos humanos en instituciones de reclusin, con la nalidad de establecer una alternativa para enfrentar esta problemtica social desde otra perspectiva. En el contexto ecuatoriano, desde el ao 2015 las personas privadas de la libertad tienen la oportunidad de acceder a estudios universitarios dentro de los mismos centros de rehabilitacin, quienes previamente deben someterse al examen nacional de nivelacin y admisin, el cual permitir la seleccin de los reclusos con las capacidades necesarias para lograr la continuidad del proceso educativo. Para llevar a cabo este cometido, las instituciones rectoras en materia de educacin superior, justicia, rehabilitacin y reinsercin social, han realizado convenios interinstitucionales con universidades a nivel nacional, a n de instaurarlas como el rgano ejecutor de la educacin en los diversos recintos penitenciarios del pas. Por lo general, las carreras universitarias ofertadas a las personas privadas de la libertad pertenecen a las reas sociales, administrativas y tcnicas. Aun cuando el recorrido de las carreras universitarias en los centros de rehabilitacin social es incipiente, es necesario reconocer la importancia de sus resultados a largo plazo. Es menester mencionar que la universidad ecuatoriana ya ha desarrollado espacios de accin con diversos sectores vulnerables desde la vinculacin con la sociedad, la cual brinda resultados a corto plazo con la transmisin de conocimientos especcos que permiten la creacin y sostenibilidad de nuevos emprendimientos, a travs de los diferentes programas de extensiones sociales desarrollados por estudiantes universitarios, bajo la gua de docentes tutores. En este marco de accin, la Universidad Politcnica Salesiana desde su Sede Guayaquil, como actor de la sociedad, viene materializando la realizacin de proyectos coordinados con algunas instituciones del Estado, entre ellos, aquel ejecutado con el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, a travs del desarrollo de las extensiones sociales universitarias impartiendo capacitaciones en temas de marketing, nanzas, ventas y servicio al cliente a las personas privadas de la libertad que se encuentran en el Centro de Privacin Provisional de Libertad de Guayaquil. Es importante sealar que en el diseo y gestin de las diversas actividades que comportan los diferentes proyectos universitarios de vinculacin con la sociedad existe un rol protagnico que ejerce el docente universitario. Ello, no solo por la gua acadmica que debe proporcionar al estudiante para la preparacin y evaluacin del tema educativo que se imparte, sino tambin en cuanto a la coordinacin y gestin logstica y administrativa para la ejecucin exitosa de estos proyectos. As, las actividades de vinculacin con la sociedad desarrollada por las universidades se sostienen gracias al trabajo realizado por el cuerpo docente, el cual en muchas ocasiones se realiza en entornos adversos, considerando que la esencia de esta vinculacin con la sociedad consiste en el apoyo a los grupos vulnerables y de pobreza extrema. En el Ecuador se han desarrollado varias iniciativas que involucran a las Universidades con estos grupos vulnerables. (Mendoza y Quinteros, 2015; Romero et al., 2016) Metodologa Esta investigacin tuvo como objetivo principal analizar el punto de vista de los docentes universitarios sobre el estado actual de la educacin superior en los recintos penitenciarios. Por las caractersticas del estudio, fue necesario adoptar un enfoque cualitativo lo cual permiti interpretar y contextualizar la perspectiva del docente desde su participacin en el proceso educativo dentro de las crceles, y a su vez valorar y comprender la realidad de la educacin superior dentro de un centro de privacin de libertad, en Ecuador. Se emple el mtodo analtico sinttico, el cual permiti la descomposicin del fenmeno en sus partes para desarrollndose un estudio a profundidad de cada uno de sus elementos y sus relaciones, para posteriormente y mediante la sntesis, integrar los datos con el objeto de estudiarlos y analizarlos de manera holstica e integral. Tambin se utilizaron mtodos empricos y la observacin, para investigar el fenmeno en su manifestacin ms externa,es decir, describiendo el contexto educativo en el recinto penitenciario donde se aplica la investigacin, en cuanto a disponibilidad, accesos, limitaciones; conjugado con el anlisis documental bibliogrco que fundamenta el diseo y desarrollo del estudio. Posteriormente se aplic un cuestionario a los docentes universitarios de las carreras de Contabilidad y Auditora, y Administracin de Empresas, pertenecientes a la Universidad Politcnica Salesiana sede Guayaquil, para obtener informacin sobre el objeto principal del estudio: ejercicio de la docencia superior en las crceles. Para ello, se realiz la seleccin de una muestra no probabilstica, intencional, basado en el criterio de seleccionar exclusivamente a los maestros que hayan realizado docencia superior dentro del recinto penitenciario. 5HVXOWDGRV  &RQGLFLRQHV SDUD HO proceso de enseanza aprendizaje dentro del centro de rehabilitacin social. El proceso de observacin dentro del recinto penitenciario fue realizado durante cinco das por uno de los investigadores, el cual contaba con todos los permisos necesarios para acceder a dicho recinto. Esto permiti experimentar los mismos procedimientos y niveles de seguridad que perciben los docentes que asisten al recinto penitenciario. Las categoras y variables observadas se enlistan en la Tabla No. 1. Tabla No. 1. Las variables observadas durante el proceso fueron consolidadas, presentando los resultados que se detallan a continuacin: Se puede sealar que el ingreso al centro de reclusin cuenta con los ltros de seguridad adecuados, escneres para armas, y policas que requisan objetos que presenten peligro; sin embargo, se pudo apreciar que en ciertas ocasiones no era permitido determinados recursos pedaggicos que los docentes intentaban ingresar a n de brindar una mejor enseanza prctica dentro del centro de reclusin. Por otra parte, se observ que el complejo penitenciario no present las seguridades bsicas para el docente, al no contar con personal gua o guardias de seguridad que presten acompaamiento durante el desarrollo de sus labores educativas. En lo referente a infraestructura pertinente para un contexto educativo, se puede asignar al complejo penitenciario un calicativodedeciente,alnocontar con laboratorios de cmputo que permitan la realizacin de prcticas e investigaciones mediante internet. Las aulas de clase asignadas para el ejercicio docente no cuentan con la climatizacin adecuada. Dentro del centro de reclusin, existe una biblioteca a la cual pueden acceder los presos para realizar tareas de investigacin y profundizacin; no obstante, su acceso es limitado en atencin a las polticas actuales de encierro que rigen en los centros penitenciarios. Tabla 1. Variables a considerar en el proceso de observacin Categora Variables Seguridad para el docente. Seguridad Acompaamiento de personal gua de seguridad durante el proceso de docencia. Acceso a internet Infraestructura Aulas de clase climatizadas Laboratorios de cmputo Bibliotecas Acceso a material complementario para investigacin Recursos Acceso a recursos multimedia Acceso a entornos virtuales de aprendizaje Equipamiento de aula Estudiante privado de la libertad Predisposicin Cumplimiento de actividades acadmicas Respeto al docente Participacin Por otra parte,en lo correspondiente a recursos, se aprecia que el aula de clase est equipada con los suplementos tecnolgicos para realizar la prctica docente, al contar con proyector, computador para el maestro (pero sin acceso a internet) y pizarra. La nica deciencia en este aspecto es la ausencia de parlantes, lo cual diculta la presentacin de videos y otro material audiovisual a los estudiantes. Por consiguiente, la ausencia de laboratorios imposibilita el acceso a recursos multimedia y material complementario a las personas privadas de la libertad, recursos necesarios para la ejecucin de las diversas actividades acadmicas encomendadas. Entonces, resulta inecaz la existencia de entornos virtuales de aprendizaje para los estudiantes del centro penitenciario, al no existir los equipos de cmputo ni acceso a internet para que puedan acceder a dichas herramientas, razn por la cual los ambientes virtuales no son de mayor utilidad. Finalmente, es necesario sealar que las variables resultantes del anlisis del estudiante privado de la libertad, lo catalogan como un colectivo caracterizado por su alta predisposicin y participacin durante las sesiones de clase. De igual manera, este colectivo se destac por el cumplimiento de las actividades acadmicas y por la actitud de respeto manifestada al docente universitario durante todas las jornadas educativas, en que se desarroll la observacin, actitud que no fue bice para causar cierto grado de intimidacin al docente universitario especialmente por parte de aquel reducido grupo de beneciarios que mostr alguna actitud diferente.  3HUFHSFLRQHVGHOGRFHQWH sobre el desarrollo de sus actividades acadmicas en el complejo penitenciario. En lo referente a la categora de docencia, el 55.6% de los maestros indicaron que s es posible realizar enseanza dentro de un centro penitenciario. En otra pregunta, el 66,7% de los docentes encuestados manifestaron que esta experiencia les sirvi para optimizar el desarrollo de sus clases dentro de la universidad, mientras que un porcentaje igual arma que les ayud a mejorar la comunicacin con sus estudiantes regulares. Para un 77,7% de profesores, esta experiencia complementa su formacin integral como docente. El 44,5% de los encuestados armaron que las pruebas acadmicas realizadas para medir conocimientos dentro del centro penitenciario fueron ptimas; mientras que el 22,2% manifest su indecisin y el 33,3% declar inconformidad en este tema. En otra pregunta, relacionada con herramientas educativas, apenas el 22.2% de los docentes armaron estar de acuerdo en que la universidad los haba preparado para realizar actividades educativas en un contexto penitenciario. En lo que respecta a la categora de seguridad, al considerar si la proteccin fsica brindada a los docentes por el complejo penitenciario es la adecuada para el desarrollo de sus actividades educativas, los maestros manifestaron lo expuesto en la Figura No. 2. En la misma lnea de la seguridad docente, al preguntarles si se sintieron intimidados por algn mal comportamiento de parte de las personas privadas de la libertad, los maestros declararon lo reejado en la Figura No. 3. )LJXUDPercepcin de intimidacin por parte del docente. En la categora recursos, el 44,5% de los maestros indicaron que no contaron con el tiempo suciente para impartir su materia dentro del recinto penitenciario.Este resultado es complementado con la opinin del 72,2% los profesores, quienes maniestan su inconformidad respecto al equipamiento del aula de clase. En lo referente a disposicin del tiempo suciente para preparacin de material acadmico y actividades para la clase, el 50% de los docentes mostr conformidad, mientras que un 33,4% se mostr inconforme y un 16,7% no se manifest ni a favor ni en contra. Este resultado es importante considerando que el 61,1% de los docentes maniesta que los estudiantes cumplen con las tareas acadmicas asignadas, mientras que el 38,9% justica el incumplimiento de las tareas por falta de recursos y condiciones adecuadas. En esta misma lnea, el 88,9% de los docentes consideran que el proceso de enseanza aprendizaje se vio limitado debido a las restricciones de ingreso de determinados recursos pedaggicos al complejo penitenciario que ayuden a complementar el proceso educativo. En lo que respecta a la actitud del estudiante, el 88,9% de los docentes expresaron que el alumnado del recinto penitenciario tiene la predisposicin necesaria para participar de las jornadas educativas, mientras que el 38,9% de los encuestados manifestaron que los privados de la libertad tienen las aptitudes necesarias para continuar con el proceso de formacin. Otro aspecto relevante manifestado por el 72,2% de los docentes, es la sensacin de agotamiento fsico que experimentan durante las jornadas educativas compartidas entre el complejo penitenciario y el campus universitario, que estiman se reeja en una merma de su rendimiento dentro del aula de clase regular. La Figura No. 4 reeja los resultados de la encuesta realizada a los docentes al ser interrogados acerca del estado del nimo del docente una semana antes del inicio de clases en el recinto penitenciario: )LJXUDEstado de nimo del docente una semana antes del inicio de clases en el centro de privacin de libertad. Mientras que, durante las labores acadmicas dentro del centro de privacin de libertad, el 61,12% de los docentes universitarios encuestados manifestaron estar en un estado de nimo que uctuaba entre la ansiedad, la tensin y el temor. El 72,2% de los docentes consideran que la educacin superior en las crceles es un eje pertinente para la reinsercin de los privados de la libertad a la sociedad; sin embargo, un 61,1% de docentes expresaron no estar de acuerdo en revivir la experiencia educacional en el centro de privacin de la libertad. Conclusiones En funcin de los resultados obtenidos de la encuesta y de la observacin realizada, exponemos las siguientes conclusiones: La Universidad debe ser un actor de la sociedad que se vincule con diversas instituciones para entregar conocimientos, con el afn de establecer una relacin de reciprocidad entre los saberes universitarios y los saberes comunitarios. De esta manera, la Universidad contribuye al progreso de la sociedad en su bsqueda del bien comn enfocada hacia la educacin, en armona con los preceptos de la salesianidad, como ocurre con la Universidad Politcnica Salesiana desde su Sede Guayaquil. Todos tienen derecho a la educacin, inclusive las personas privadas de la libertad, para quienes la educacin se constituye no solo como una necesidad que debe ser atendida sino tambin como uno de los ejes de su rehabilitacin, de acuerdo con las nuevas regulaciones legales establecidas tanto en la Constitucin de la Repblica como en el Cdigo Orgnico Integral Penal (COIP) vigente. (Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, 2014) Los programas de rehabilitacin y reinsercin social no deben ser solo competencia de las instituciones rectoras de estas materias, a travs de sus rganos ejecutores, como los centros de privacin de libertad y/o de rehabilitacin, sino tambin de los diferentes actores de la sociedad. Por lo tanto, las instituciones de educacin superior, en su rol de actor de la sociedad, deben participar de forma activa y responsable dentro del proceso educativo. Esto concuerda con lo expuesto por Cedeo y Machado (2012) quienes sealan que la Universidad debe convertirse en un factor importante para la promocin del desarrollo del entorno y el cambio social. En este sentido las Universidades deben vincularse con estos Centros para coadyuvar al logro de sus objetivos, entre ellos, devolver a la sociedad personas adaptadas y rehabilitadas que puedan reinsertarse a la sociedad para continuar colaborando con el progreso de esta. Si bien los resultados de la investigacin determinan que s es posible impartir docencia superior en complejos penitenciarios, dado que se garantizan los parmetros mnimos de seguridad personal, la misma es una actividad que genera diversos efectos en el docente que participa en la ejecucin de este proceso educativo. Garca, Vilanova, Castillo y Malagutti (2007) sealan que el ejercicio de la docencia en los complejos penitenciarios puede reejar cambios en el estado del nimo, producto de la frustracin y desgaste; debido a que en dicho contexto el docente debe aplicar contencin e inteligencia emocional para manejar situaciones adversas y diversos problemas pedaggicos que se le presente. En este sentido el docente que participe en la educacin penitenciaria debe tener alto sentido de pertenencia con su rol, debe ser mediador, exible y entusiasta as como debe colaborar en la creacin de una nueva realidad para los privados de la libertad a travs de la reexin, la solidaridad y el trabajo en equipo, para lo cual ser necesario el diseo e implementacin de contenidos y estrategias pedaggicas acordes a este contexto. Si bien los complejos penitenciarios cuentan con condiciones de infraestructura mnimas para impartir docencia superior y desarrollar carreras universitarias en los mismos, deben mejorarse ciertas deciencias detectadas tanto en la generalidad de sus instalaciones como en los recursos tecnolgicos proporcionados, a n de mejorar la calidad del benecio que se entrega al privado de la libertad en el proceso de enseanza aprendizaje. En este sentido, es necesario destacar que la adecuada implementacin y uso de un sistema tecnolgico permitir al beneciario no solo retroalimentarse gilmente en el momento actual, con el material entregado durante el desarrollo de sus clases, sino tambin en lo posterior al poder almacenarlo en un medio virtual de fcil acceso y conservacin de informacin. El ejercicio de la docencia en los complejos penitenciarios permite al docente valorar la predisposicin y aprovechamiento del estudiante (tanto regular como privado de libertad) en el proceso de enseanza aprendizaje, al respecto Alcaiz et al. (2016) indican que una actidud o predisposicin positiva en el aula de clase por parte del estudiante se reejar positivamente en su calicacin. La valoracin de actitudes y aptitudes de los estudiantes en estos dos ambientes universitarios se traduce en un aporte para el docente ya que gracias al contraste de las diferentes realidades y actividades que debe experimentar sea en el campus universitario o en el recinto penitenciario, puede corregir y/o implementar mejoras tanto en la preparacin de sus charlas magistrales como en los recursos metodolgicos que utiliza en su pedagoga. La valoracin de las diferentes perspectivas de los docentes que vivieron esta experiencia, compartida a travs de los resultados de las encuestas aplicadas, permite sugerir que la continuidad de esta actividad debe ir acompaada de capacitaciones que preparen previamente al docente en los aspectos psicolgicos, pedaggicos y metodolgicos, que deben ser coordinados y proporcionados por las instituciones vinculadas para desarrollar estos objetivos. En denitiva, ejercer la docencia universitaria en los complejos penitenciarios es posible, la cual debe estar apuntalada segn Garca et al. (2007) por capacitacin en el diseo y puesta en marcha de propuestas didcticas acordes al contexto penitenciario, as como capacitacin en aspectos relacionados a las caractersticas de los internos a n de adaptar prcticas educativas a esos contextos educativos particulares. La perspectiva del docente que ejecuta este tipo de actividades es un elemento fundamental para el desarrollo y mejora continua de sus tareas propias e interinstitucionales; sin embargo, dichos puntos de vista resultantes del anlisis cientco de la vivencia experimentada por los docentes de la UPS Sede Guayaquil, nos permiten arribar a nuevos tpicos de investigacin, ya que, a modo de ejemplo, sera interesante estudiar: las limitaciones de la sociedad para admitir en su entorno laboral a personas que hayan recibido instruccin superior en recintos penitenciarios, la consideracin de leyes que amparen el derecho al trabajo a personas privadas de la libertad que se hayan capacitado durante su reclusin, trastornos de conducta en el fallido proceso de reinsercin laboral de personas instruidas en recintos penitenciarios, as como facilitar el acceso a una plataforma virtual de aprendizaje universitario para personas privadas de la libertad, entre otros temas, que proponemos al lector a n de invitarlos para que se contine con este dilogo cientco desde el aporte interdisciplinario de las ciencias. 5HIHUHQFLDVELEOLRJUiFDV Alcaiz, M., Alemany, R., Bolanc, C., Chuli, H., Riera, C., Santolino, M. 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